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martes, 12 de julio de 2022

6 ORE DI ROME (5° ABSOLUTO)

 

Ultrafondista por un día!!!  La noche del 9 al 10 de julio de 2022, me he vuelto a enfrentar a un ultra; esta vez, 6 horas corriendo sin parar en el bello circuito de la Villa de Santcis, a las afueras de Roma, con la impresionante presencia del Mausoleo de Helena, madre del emperador Constantino, quien introdujo el cristianismo en la ciudad. O sea, un escenario con una historia inigualable y muy importante. 

En pleno viaje para el maratón de Róterdam, decidí correr este evento. Era el mes de abril, y tenía ya el calendario bastante completo. Tras Holanda, en menos de un mes, la República Checa (Praga) me vio guiar como  liebre de 3h. Tras éste, sólo iba a correr en Jaén.

Cuando corrí el ultramaraton del campeonato nacional sueco de 100k, hice 3 maratones en un mes, y para estas 6 horas quise que fuera igual; por ello, busqué en el calendario maratoniano europeo hasta cuadrar eventos en mi agenda. Primero Biarritz (5 de junio), después La Laviana (18 de junio) y por último Jaén (3 de julio) fueron los "rodajes" estimados. Buenos resultados en todos me han hecho llegar con confianza a la capital italiana.

Reconozco que últimamente, soy un tipo muy afortunado en cuanto a las compañías que tengo durante los viajes maratonianos, y en esta ocasión, mi amiga Saioa no se pensó ni siquiera 2 segundos en acompañarme a éste. Turismo, deporte y amistad, que gran combinación. Gracias por todo!!! 
La acogida en Roma, inigualable, Fede, mi grandísima amiga romana, me ha facilitado todo lo que estaba en su mano (mucho), y Gianlucca ha hecho más de lo mismo. Estaré eternamente agradecido!!! Una bienvenida al circuito propia de los top runner, con unos largos, calurosos y emotivos saludos a todos mis amigos que también se iban a liar esa noche, con algún momento de concentración, pero muchos más de nerviosismo, iban a encaminarme poco a poco hacia las 12 de la noche. 
Con mi avituallamiento personal ya preparado, y mi apoyo listo, me ponía en marcha. 160 corredores íbamos a asistir a uno de los amaneceres más bonitos que nunca he visto. Seis horas dan para mucho. 
La estrategia era clara. Iba a salir a por todas, a por un podium, incluso a por la mejor marca de la prueba, pero la realidad me dejó las cosas claras muy pronto. 19 grados y 45% de humedad me avisaron en la primera parte. Salí a un ritmo controlado de 4'/km, contaba con aguantar así los primeros 50k, y todo iba sobre la marcha hasta que en el kilómetro 30, la deshidratación empezó a avisar a mi cuerpo. Calambres en cuádriceps fueron el primero de ellos. Eso a las 2h exactamente de carrera. Si hubiera querido hacerme el valiente, probablemente en la tercera hora tendría que haberme echado a dormir; pensé, bajé el ritmo y decidí disfrutar (sufriendo) de la carrera. La ingesta de gominllas me ayudaban, pero no hacían base suficiente. Había cenado a las 7 de la tarde y tenía más hambre que vergüenza. Las pastillas de sales, me daban un plus, pero no acababa de hacer efecto. La Coca-Cola y las pasas no me convencían, el agua me sentaba bastante bien, pero no da fuerza...y, de repente, Saioa me dice que hay sandia. Ohhhh, mi salvación. Desde la tercera hora, en cada vuelta (1 kilómetros exactamente) comía uno o dos trozos y me hacían aguantar perfectamente hasta la siguiente. 

Ya entrada la cuarta hora, decido disfrutar aún más, y me engancho a correr con grandes amigos como Pepe, Barbara, Alessandro, Manucci o Fausta, y eso mi cabeza lo agradece, que ya empiezaba a falsear. El sueño, el calor, la cada vez más humedad y el cansancio me están pasando mucha factura. Saioa me anima a cada vuelta y ese punch me ayuda a seguir aunque haga unos cuantos metros a la rastra.

A cada hora, sale la clasificación provisional, y voy bajando un puesto en cada una de ellas, pero eso no importa. Hacía ya tiempo que mi estrategia había cambiado de un posible podium, a llegar entero a la hora final y así fue. El caso es que no contaba con tener las dos. Podium por ser primero de categoría y entrar feliz, llorando de emoción, llorando de cansancio, llorando de alegría, llorando porque un tipo, que encontró la horma de su zapato corriendo por el mundo, había llegado a Roma a correr un ultrafondo de 6 horas, nueva disciplina, y había cumplido con margen su objetivo. 
Una distancia de casi 68 kilómetros, nocturnos, con un clima muy distinto al de Valladolid, rodeado de amigos, en un paraje maravilloso.




8 maratones y este ultra, hacen que lo que va de año vaya a ser recordado toda la vida, aunque reconozco que lo que viene es tanto, o más fuerte. Informaré en breve, pero adelanto que hay cosas en países nórdicos, cruce de charco y un maratón en Asia, entre otros grandísimo a eventos. 

Agradezco enormemente a Federica, Gianlucca, Saioa y a todos mis amigos que han hecho posible in situ, que haya sido un viaje de ensueño. Gracias por confiar en mí, por la ayuda de todo tipo y porque haya sido tan fácil la estancia por esos lares.






martes, 5 de julio de 2022

MARATÓN DE JAÉN (SUBCAMPEÓN)

Han pasado dos días desde que cruzara la meta de mi trigésimo maratón y dependiendo del momento del día en el que estoy, pienso cosas distintas; contrarias diría yo. Allá voy con las dos vertientes:

Con todos mis respetos a los demás corredores, por supuesto, escribo lo siguiente. 

1. NO soy maratoniano de 2h51. Lo digo así porque en tierra de olivos he gestionado mal la carrera desde el primer metro. Salir como un caballo desbocado y parar el primer mil en 3'00" no es ni medio normal. La euforia, la impaciencia, y quizá un toque de vacile (cosa que no es habitual en mí y por ello pido disculpas), es un suicidio, teniendo en cuenta que ésto se acaba después de 42 km y pico. Primer 10000 en 35'10, más de lo mismo. Media maratón en 1h17'49", similar, y el km 30 en 1h52'00, una contraindicación.




2. He salido a por todas, con ambición, poniéndome a prueba una vez más. Pensando, en qué quien no arriesga, no gana.  Pensando también que revalidar el título de campeón, sería el colofón para amar aún más de alguna manera, a esta ciudad que me da una calurosa y muy agradable bienvenida. Que si estoy en un gran momento, también quiero que Jaén sea participe y responsable de ello...



Pero en el kilómetro 39 un servidor colapsa. 

Ese esfuerzo titánico pasó factura, y después de ingerir geles sentándome bastante bien, y dando gasolina cuando empezaban a aparecer las flojeras, el agua de una botella casi congelada que me tiré por la cabeza, hizo que una especie de corte de digestión me hicieran parar durante 30 segundos, devolver e intentar recomponerme. 

Para entonces la carrera ya había pegado un cambio brusco. Mi perseguidor de los primeros 36 kilómetros, ya no lo era, y me había pasado su testigo. Eso hizo venirme muy abajo ya que sabía que no iba a aguantar su ritmo. Lo intenté y peté. Obvio!! Mi más sincera enhorabuena, compañero!! 

Las 105'5 vueltas al tartán de la pista de atletismo de La Salobreja, iban a darme un regalo sin que yo me lo esperara, y es que después de este problema, volví a echar a correr los últimos 3 kilómetros a un ritmo aproximado de 5'15, disfrutando con mis compañeros y amigos del evento, charlando con ellos, algo que nunca había hecho antes en un maratón de esta manera. Me ayudó a darme cuenta que llegar el primero es lo máximo, pero que llegar bien, es maravilloso (y necesario). 

Las razones por las que volví a correr este maratón son claras. Es un lujo y un verdadero honor que habiéndome proclamado campeón en 2021, quieran contar con mi presencia en la siguiente edición. El artífice de este evento, Juan José Amate, no dudó en ponerse en contacto para la propuesta. Por otro lado, Jaén, sería la tercera parte de la exigente y dura preparación para lo que viene la noche de este 9/10 de julio en Roma.
Tras haber corrido el 5 de junio el maratón de Biarritz, y el 18 del mismo mes el de La Laviana, Jaén pondría el broche de oro para el plan de 3 maratones en un mes, para así, llevar a Italia el suficiente rodaje para correr durante 6 horas seguidas dando vueltas a un parque de un kilómetro de perímetro. De locos. 
Estoy muy contento con los resultados (11°, 1° y 2°) y aporta autoconfianza para intentar hacer algo interesante en la Cuidad Eterna.

Con una temperatura de 19 grados a las 6 de la mañana, ponía rumbo a la pista para, lo primero, saludar a mis compañeros de batalla; cada vez más habituales, y rematar los preparativos para la mañana...tiritas, vaselina, y un minicalentamiento de 1 vuelta a la pista. Mucha humedad, y el cielo nublado hasta las siguientes dos horas y pico de carrera, por lo que al menos, no nos íbamos a torrar como año pasado. El pistoletazo se retrasa 5 minutos, y comenzamos a ir restando vueltas de las 105. Lo que viene después...ya se sabe. 

En definitiva, sé que podía haberlo hecho mucho mejor, y si lo sé, es porque este maratón, el 30, me ha enseñado bastantes cosas importantes. 
Agradecer, cómo no, a Juan José Amate, Alberto y demás voluntarios, a mis compañeros que en cada adelantamiento me daban un poco de su aliento. En esta ocasión, también a una compañera de fin de semana de 10;  mil gracias Tamara por el apoyo moral en carrera, SUPER IMPORTANTE PARA MÍ. 


Lo que pase en Roma aún no lo sé, pero en mente tengo (aunque la última decisión la tendré el mismo sábado) algo muy heavy; batir la segunda mejor marca de España de 50 millas (casi 81 kms) del 2021, que resulta que casualmente es mía con 6h07'12", conseguida el pasado 10 de diciembre en el campeonato nacional sueco de 100km disputado en Växjö. Para ello hay que correr mucho y con cabeza, y puedo asegurar que durante este mes han habido mucho aprendizajes. 

Después de Roma...vienen cosas muy gordas; gordísimas mejor dicho. Ahí lo dejo!!! 


De nuevo gracias a: Juan madrigal con www.msf360.com (soluciones financieras), AEGC, Ayto de Pedrajas y Ayto de Alcazarén. 

Salud & kms